Dentro de los cercados para piscinas existen dos tipos de cercados. Los cerramientos construídos según la norma AFNOR NFP 90-306 y los que nó.
Esta norma está diseñada a nivel europeo para la protección perimetral de piscinas, de aplicación obligatoria en un futuro para toda piscina tanto pública como privada.
Son verjas formadas por bastidores de perfiles tubulares tanto horizontales como verticales y con una altura de 1,20 metros.
Disponen de un mecanismo de puerta con muelle de retorno, así como cierre de seguriddad de doble acción para niños.
El resto de cercados que habitualmente son instalados en piscinas, tienden a ser rígidos, de acero galvanizado y plastificado y con una altura núnca inferior a 1 metro. Tanto en mallazo electrosoldado como en barrote.